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sábado, 11 de mayo de 2013

LUMINISCENCIAS


LUMINISCENCIAS

“mis manos enterradas en la Tierra se fundían con las de ellas, y vapores luminiscentes trepaban por mi por mis brazos camino de mi cerebro”

Todavía recuerdo con horror, la noche en que experimente mi mayor miedo.

Todo comenzó una noche en la que un apagón general hizo que encendiera unas velas. Una corriente de aire intentaba apagarlas, cuando fui a cerrar la ventana vi un reflejo en el espejo del salón.

Al principio pensé que mi imaginación me estaba jugando una mala pasada, pero cuando volví de cerrar la ventana, lo que vi fue algo que me dejo paralizada. Había una imagen, era una mujer con el pelo encrespado y pelirrojo, vestida con una túnica negra y rota.
Su cara denotaba todo lo malo que podía padecer.
Yo estaba acojonada, como la vi llorar amargamente, hice de tripas corazón y la pregunte que la pasaba.
Ella me hablo, pero no con palabras, sino escribiendo en el cristal que empañaba con su aliento helado.
Así es como empezó a contar la historia.

Lo primero fue responder a mi pregunta de porque se me apareció.
Dijo que lo descubriría cuando terminara de contar la historia, cosa que me intrigo y me dijo mentalmente trastornada como flotando en un espeso y frio mar de alas, atrapando mis pensamientos.
De esta guisa me convertí en un zombie, solo escuchaba sin capacidad de reacción.
Hace mucho tiempo, siendo yo muy pequeñita me contaron una historia que parece ser que pasa de generación en generación.
Mi madre de pequeña solía jugar en el cementerio con sus amigas al escondite, hasta que un día, las pillo en enterrador y las dijo que tuvieran cuidado por donde pisaban porque podían despertar a las ánimas, y estas vengarse. Así que ellas contestaron:
-JAJAJAJ, patrañas y tú te crees esas tonterías, pues menudo enterrador de pacotilla que estas hecho.
--niñas no seáis ingenuas, quien me lo ha contado, fue mi abuelo, también enterrador, que lo vivió.
-bueno, pues tendremos cuidado.

Así que cuando el enterrador se alejo mi madre y sus amigas asustadas, se pusieron a jugar a “Ouija”
Invocaron a los espíritus y estos llenaron el vaso hasta hacerlo estallar.
Mientras jugaban y reían brillos extraños las rodeaban.
Mi madre se puso a tocarlos con las manos, que empezaban a fundirse con las otras manos brillantes que intentaban salir de la tierra.
A medida que la luz invadía sus cuerpos, pasaban a ser parte de las infinitas ánimas que moraban en el cementerio. Dando sus pensamientos a estas que era el alimento que les mantenía muertos.
Por eso, mi madre paso a ser una de ellas. Más tarde mi madre me conto la historia y fui la siguiente víctima.

La imagen, de la mujer del espejo, me miro fijamente y me dijo:
-“Ahora eres tu quien debes darnos tus pensamientos, para que podamos seguir viviendo”
En ese momento un golpe de aire abrió la venta y rompió el cristal, por suerte también el encantamiento.
Liberando mi mente y dándome cuenta, que había estado muy cerca de haber sido la siguiente víctima de la llamada: “la leyenda de las generaciones”
Por eso entendí, la respuesta de la mujer reflejada, cuando me dijo que descubriría la verdad al final de la historia, ¡¡yo sería la siguiente!!
Ella estaba amargada puesto que en el fondo todavía conservaba algo de vida, y la dolía tener que convertirme en ánima.
SI TE CUENTAN ESTA HISTORIA” acéptala y no la intentes negar y mucho menos invocar espíritus”
Es más si vas al cementerio debajo del viejo Roble veras el tablero de “Ouija” y los trozos del vaso roto, clavados en el tronco del árbol.
Si prestas atención veras que el viento susurra” la leyenda de las generaciones” en el cementerio.
¡¡AHORA TE TOCA A TI YA QUE YO TE LA HE CONTADO!!!
¡¡¡SERAS EL SIGUIENTE SI NO ME HACES CASO!!!
¡¡¡NO INTENTES ESCAPAR, ES INUTIL!!!
¡¡¡Y HAZME CASO TEN CUIDADO EN EL CEMENTERIO!!!













miércoles, 8 de mayo de 2013

HADAS



3º ESO

Esta es una historia que ocurrió hace años en un pueblecito de las afueras, llamado Armonía, en el vivía una niña de dieciséis años con su madre.
La niña se llamaba Tracia y desde los tres años deseaba con todas sus fuerzas, ser un hada o ninfa.
Una tarde al salir, para dirigirse a la casa de una amiga que vivía en la ciudad, tenía que coger el metro y cuando ya estaba en la estación en la que se debía bajar, el vagón se paro y se empezaron a romper todos los cristales.
De repente se oyó una voz que decía: Tranquila con nosotras estás a salvo, te juramos que no te pasara nada malo
Tracia, sobresaltada, se volvió bruscamente y preguntó:
-¿Quiénes sois vosotras? ¿Dónde estáis? ¿Qué queréis de mí?
Así como lo había dicho, unas hadas se le aparecieron y le dijeron:
-somos las hadas del vagón, pero ya quedamos muy pocas al igual que en los bosques ya que los humanos los están destrozando para hacer papel.
-¿y de dónde salís vosotras?
-Te lo contaremos, respondieron ellas.
Desde hace mucho tiempo las hadas hemos sido objeto de la curiosidad humana. Nuestros reinos se hallan por encima del horizonte o debajo de vuestros pies, nos encanta la música, al igual que con frecuencia nos gusta bailar juntas sobre la hierba, estos bailes pueden durar hasta siete años según nuestro calendario, que es igual que el vuestro. Pero lo que verdaderamente nos gusta, es hacer cabalgatas.
La monarquía que reina en nuestro país se asemeja mucho a vuestro sistema monárquico. Las hadas aristocráticas, comúnmente conocidas como hadas de Caballería o hadas Heroicas, pertenecen a cortes organizadas por reinas de las hadas y súbditas, como la corte Auxri Beltza del País Vasco o corte Sardana de la corte Catalana.

En estas cortes discurren los días en actividades aristocráticas como el arte del galanteo y la más impresionante de todas, la de cabalgar a lomos de unos hermosos caballos adornados con los colores de cada reino. A esta actividad se la denomina una cabalgata alada. Los caballos son ligeros como el viento, de cuello arqueado y largo, pecho ancho, con bellos penachos sobre su testuz y lazos de seda trenzados con delicadeza en sus crines, pero a diferencia de los vuestros tienen alas en sus costados.
La niña estaba asombrada, por todo lo que le estaban contando, y estas seguían narrando más historias.

-Nuestras costumbres son muy raras, las malas lenguas dicen que causamos enfermedades a los humanos, tales como el reumatismo, los calambres y las magulladuras, pero también los protegemos. Cuando están en peligro y nos necesitan allí estamos nosotras, y muchas veces hasta les curamos cuando están enfermos, está claro, que lo hacemos sin que ellos sepan que son nuestras manos las que los sanan.
-¡Vaya! ¡Pues por lo que estoy viendo yo no creo que seáis ni tan malas como dicen ni tan buenas como decís!
-Ya, y no lo somos porque los humanos cada vez creen menos en nosotras y existimos gracias a que niños como tú tienen fe. Sin embargo, antiguamente la gente pensaba que éramos malas y se protegían de nosotras de la forma más cruel:
Colgaban cuchillos en los umbrales de sus casas, llevaban clavos en los bolsillos, colgaban tijeras abiertas sobre las cunas de los recién nacidos, colocaba cintas rojas en las puertas de las entradas, colocaban fibras de lino en los pasillos, ponían los zapatos con la punta hacia fuera de la cama, y los más salvajes llegaban al extremo de poner cuchillos debajo de sus almohadas.

-Lo más triste es que nuestra actitud hacia los humanos siempre ha sido mucho mejor que la de los humanos hacia nosotras.
Fijamos unas normas de orden para los hogares que solemos visitar.

Nos gustan los seres humanos tan alegre como tú, y sentimos una especial simpatía y afecto por las parejas de enamorados.

Nos encanta que por las noches nos dejen alimento y vino para que comamos y calmemos nuestra sed, aunque te puedo decir que somos moderadas con ambas cosas.
A veces somos capaces de mostrarnos un poquito vengativas con la gente, aunque también somos las mayores bromistas del mundo.





 Bien te puedo decir que quien recibe las bromas de un hada no debe hablar de ellas, ya que nuestra ley exige que se mantenga el secreto.

Nadie debe saber que existimos en realidad y deben seguir pensando que somos el producto de una fantasía infantil.
Otra extraña singularidad nuestra es que si un mortal nos pide prestados utensilios o alimentos, y como gratitud nos devuelve más, estaríamos muy ofendidadas, puesto que no queremos que nos agradezcan lo que hacemos, porque es natural en nosotras hacerlo.

Cada siete años nuestro reino tiene que pagar un tributo al infierno; para el pago empleamos a los seres humanos. La forma más corriente, que tenemos es la de apoderarnos de un bebé y dejar en su lugar un sustituto de las hadas.
Este sustituto puede ser un elfo viejo y feo o incluso uno fabricado de madera que por encantamiento nuestro, parece una copia exacta del niño robado, mientras que al niño verdadero se le lleva a nuestro país para entregárselo al diablo, pero a este también le engañamos con otro muñeco, al que damos vida, y así poder devolver al niño sano y salvo a su familia.


-¿alguna vez habéis sido capturadas por nosotros los humanos?
-sí, nos han capturado, pero como somos capaces de desvanecernos aunque estuviéramos prisioneras, al no vernos piensan, que nos hemos escapado y podemos salir.
Ya sabes nosotras las hadas tenemos la capacidad de hacernos invisibles a los ojos de los mortales o resultar visibles cuando queremos que nos vean como es tu caso. La mayor parte de nuestras visiones se realizan al mediodía.

Las hadas tenemos muchos pasatiempos como puede ser hilar, tejer, construir. También cocinamos muy bien: hacemos mantequilla, fabricamos hermosos panes integrales, cogemos la leche de las ubres de la vaca para hacer sopas de pan y leche, y la miel nos encanta pero odiamos el pescado y la carne.

Nosotras las hadas convivimos con las Deidades de las aguas o también llamadas Ninfas, son las hadas que protegen el agua de los males que la rodean.

Tenemos flores que estamos seguras de que en tu mundo son muy conocidas.
El digital: toma su nombre de la gente menuda, porque las florecillas las usamos nosotras como sombreros y como guantes, tienen otros nombres como puede ser el dedal de los duendes o dedal de la monja.




Las Prímulas: hacen visible lo invisible y comértelas es un modo seguro de vernos, si se toca una roca de las hadas con el numero exacto de Prímulas en un ramillete, se abre el camino hacia el país de las hadas.


El pensamiento: amada tanto por nosotras como por el humano.
La Campánula: es la más poderosa de todas las flores del monte y es un lugar demasiado peligroso para un ser humano puesto que es donde nosotras hacemos los embrujos y encantamientos.
El Trébol de cuatro hojas: esta planta es muy difícil de encontrar porque nosotras las escondemos, por eso dicen que si encuentras uno tendrás mucha suerte y podrás romper todos los hechizos y encantamientos
A los seres humanos que se atreven a pasar delante de uno de nuestros árboles se les castiga de por vida.
El abedul: tiene un espíritu que se llama la mano blanca y que si te toca la cabeza te deja una señal que produce la locura, si te toca en el corazón te produce la muerte.
Las setas: son el asiento más cómodo, también las usamos de paraguas y hasta incluso de sombrero. Las que más nos gustan son los Níscalos por su dulce sabor y su textura suave.
-¡Pero que bien vivis! Dice Tracia
-Espera chiquilla ven un momento aquí, que no hemos acabado contigo todavía.

Se saca una Campánula, de un bolso hecho con una seta color roja con topitos blancos y dice:
-Querida Tracia, como te hemos visto tan atenta, y hemos notado que te apasiona nuestra historia, mis compañeras y yo hemos decidido que te mereces ser una de nosotras.
-¡Bien!, exclama Tracia, llevo desde los tres años esperando este momento.
-Muy bien, pues dicen que quien la sigue la consigue y tú lo has conseguido.
El hada le aproxima la Campánula al hombro y exclama:¡Yo te declaro HADA!
Pero cuando le va a poner la corona en la cabeza, una dulce voz la despierta.
-Tracia, vamos que hay que ir al cole. Tracia se levanta y exclama
“VAYA TODO ERA UN SUEÑO, QUE PENA”

Pero cuando mira la almohada ve una corona de flores y una cinta dorada con bordes plateados en la que ponía: Para Tracia el hada más joven de todo el universo.





viernes, 3 de mayo de 2013

LA CUEVA DE FUEGO

LA CUEVA DE FUEGO


2º DE LA ESO

Era por la noche, y como todos los días del mes de diciembre hacia frio. Sacaba a la perra cuando de repente, vi que los árboles se movían de manera muy rara, pero ese día no hacia viento, cosa muy rara en ese mes, entonces me iba a ir a casa cuando oí un fuerte estruendo, mire para atrás y vi que todos los árboles del parque empezaban a salir de sus agujeros. Pensé que era mi imaginación la que me estaba jugando una mala pasada, pero toque la tierra más próxima a los árboles y estaba ardiendo, entonces se me ocurrió la feliz idea de meter la cabeza en uno de los hoyos, cuando la metí vi unas enormes cuevas que parecían prehistóricas. Menudo susto me di al descubrir que debajo de nuestros pies había unas cuevas tan antiguas y que me acababa de dar cuenta. Saque la cabeza de golpe y mire para atrás buscando a la perra, pero la perra no estaba en ningún lado.
Entonces lo único que se me ocurrió fue pensar que se había metido en uno de esos hoyos o que había huido a casa al ver que los árboles del parque estaban sacando las raíces de la tierra en la que habían estado plantados desde que solo eran una semillita.


Pensé que lo más normal era que se hubiera metido en una de esas cuevas. Mi pensamiento me llevo a hacer una cosa que jamás hubiera hecho de no ser por la perra, me metí en el hoyo y empecé a buscarla.
Nada más entrar en la cueva divisé unos enormes ojos que me atravesaban con su potente mirada. La verdad es que me asuste un poco, y como no podía saber de qué animal procedían porque no tenía linterna, se me ocurrió la idea de utilizar el móvil. Total que me acerque a esos, grandes y potentes ojos, y los alumbré con el móvil. Entonces comprobé que pertenecían a un enorme camaleón prehistórico, que era de color gris azulado porque se encontraba en una sala que estaba hecha de estalactitas y estalagmitas que según he estudiado en naturales, son grandes rocas que han necesitado miles de años y están formadas por la acción de las aguas que después de filtrarse se depositan al evaporarse el carbono de cal que las impregna. Como vi que era manso y que él estaba tan mosqueado conmigo como yo con él, le deje tranquilo no fuera a ser que el bicharraco tuviese una vena criminal oculta.

Total que seguí caminando aunque muy a gusto me hubiese dado media vuelta, pero mi amor por la perra era superior a mi miedo y a cualquier cosa, así que continué caminando. De repente oí como voces de ultratumba, acompañadas de cantos lúgubres y a lo lejos los chillidos de mi perra. Corrí hacia los chillidos y los cantos y a cada paso que daba, la melodía se volvía como veneno para mis oídos, me hipnotizaban y atrayéndome hacia ella.
Cuando llegué, vi una especie de cortina de agua que cuando acercabas la mano se convertía en hielo. Me di cuenta, al acercar la oreja, que los cantos procedían de la cortina y eran tan agudos que te hacían daño al oído. Como la canción que esas extrañas cortinas cantaban era una canción triste, a mí se me ocurrió que la forma más bonita de combatir un canto es con otro y quien sepa otra manera que me lo diga.

Como yo sé cantar muchas canciones, decidí cantar una de las más alegres y rítmicas de todas las que me sabía. Tapándome los oídos con las manos, me puse a cantar a voz en grito. Fue una brillante idea porque la acción de mi canto hizo que la cortina se rompiera y yo pudiera pasar, y así seguir con mi camino. Cuando la traspasé me encontré a la perra, de la alegría de verla me entraron ganas de matarla. La muy mameluca no lloraba de tristeza ni dolor sino de satisfacción, porque se había encontrado con un esqueleto y tenía en la boca un hueso más grande que ella y por eso gemía de puro placer. Dicen que los perros son muy listos y esta era más listilla que ninguna, pues, cada vez que me acercaba a ella para intentar quitarla el hueso, salía corriendo moviendo el rabo a toda pastilla.
En una de estas se alejo más de  lo debido y yo fui detrás de ella, el animalito apenas podía con el peso del hueso, lo que hacía que perdiera el equilibrio y cayera, momento que yo aprovechaba para intentar atraparla, pero ella era más rápida que yo, pegaba la dentellada y otra vez a jugar al “pilla-pilla”.







Así estuvimos un buen rato, hasta que en uno de los intentos, perdió de vista el terreno y se cayó en un pozo, pero como el hueso era más grande que ella se quedo enganchada en él facilitándome a mí el sacarla tirando de este.
Ya la tenía casi izada cuando, empezó a gruñir, lo que hizo que me diera media vuelta para ver a que estaba gruñendo. Menos mal que ni ella ni yo soltamos el hueso, si no se hubiera escalabrado contra el fondo del pozo, porque lo que estábamos viendo era algo que jamás en la vida queríamos haber visto. Un esqueleto se dirigía hacia nosotras con intenciones de matar a alguien. Rápidamente saque a la perra y quise salir corriendo cuando, de repente, me di cuenta de que al esqueleto que había visto antes le faltaba algo, venia cojeando muchísimo, me quede observando y me di cuenta que le faltaba el hueso de la tibia, que mi astuta perra se estaba comiendo y por lo que nos habíamos metido en este lió. Intente arrancarle el hueso de la boca, pero no estaba dispuesta a soltarlo por las buenas, a más fuerza que oponía yo, más fuerza que oponía ella y cuando me quise dar cuenta ya tenía al esqueleto a mi ladito.

Pensé que nos iba a tirar al fondo del pozo de un huesazo, pero hizo algo que me sorprendió, le quito el hueso a la perra sin ningún tipo de problemas y dijo: “QUE PERRA MAS JUGUETONA”. Me quede flipando y pensé que ya era hora de irme a casa. Hoy me habían pasado tantas cosas para escribir en mi diario, que bien podría escribir un libro.
Cuando quise regresar me di cuenta de que era demasiado tarde, esa cueva era un laberinto, mire a mí alrededor y vi tres caminos. Hasta donde alcanzaba mi vista pude comprobar que uno de ellos era más ancho y largo que los demás, así que me decidí meter por él y caí en una trampilla en la que me encontré con una amiga mía llamada Ana y con su perro Durry, le pregunte que hacía ahí y ella me contesto que estaba paseando a su perro cuando, de repente, todos los árboles del campo empezaron a salir de sus agujeros y que se iba para casa muerta de miedo, cuando se dio cuenta de que le faltaba el perro y como yo entró a buscarlo. De repente mire para abajo y me di cuenta de que mis pies se estaban convirtiendo en roca por efecto del calor, se lo dije a Ana y nos percatamos de que estábamos en el interior de un volcán.


 No queríamos convertirnos en roca y después en lava, y mucho menos acabar asadas a la parrilla, así que teníamos que parar ese volcán como fuese. Empezamos a darle vueltas a la cabeza y recordé que las cortinas que cantaban, sino me equivocaba, procedían de un rio que las formaba. Después de mucho pensar tomamos la decisión de que, como los cantos habían vuelto a resurgir, pero esta vez sin bloquearnos la entrada, volvimos al otro espacio de la cueva y rebuscamos cosas que nos fueran útiles para hacer una balsa.



Encontramos una cabeza de mamut, unos cuernos y el esqueleto con eso y unas cuantas cuerdas nos hicimos una balsa y utilizamos los cuernos para remar.

Comentamos lo feo que eran los cantos y en esto que empiezan a salir seres con apariencia humana, muy enfadados y empezaron a perseguirnos porque estaban muy molestos. Intentamos alejarnos de ellos remando pero fueron muy rápidos y se subieron también, eran pobres personas que habían caído como nosotras allí hacía muchos años, pero con el tiempo se fueron convirtiendo en agua y luego en hielo. Nos daban tantísima lástima que les dejamos subir, aunque a los perros no les hiciese mucha gracia, pero al menos nos daban fresquito en medio de todo ese calor volcánico.
Remamos hasta el cráter del volcán y una vez allí, no sabíamos que hacer, entonces los seres de hielo y agua empezaron a cantar y a tirarse por la borda, apagando el volcán. Nos dio mucha pena, pues se habían sacrificado para salvarnos y que no nos pasase lo que a ellos. Bueno, había llegado el momento de volver, pero ¿por dónde? La cueva era un laberinto, entonces mi perra empezó a olisquear algo, como si siguiese una pista, iba con la nariz contra el suelo y el rabo tieso, andando y

Nosotras la seguíamos atentamente, el otro perro se limitaba a seguirla olisqueándola.
Volvimos donde habían estado los seres que cantaban y allí estaba el camaleón esperándonos. Empezó a hablar en nuestra lengua y pensábamos que ya nos habíamos vuelto majaretas. Con su voz estropajosa a causa de su larga lengua nos dijo que habíamos sido las primeras en superar todas las pruebas y que le pidiéramos lo que quisiéramos y nosotras le dijimos que volvieran a ser seres humanos los seres que se habían tirado al volcán. Entonces empezaron a salir personas de entre las estalactitas, todos felices. Luego se dirigió a los perros y les hablo en su idioma, es decir, a ladrido limpio, entonces sacó al esqueleto y le arranco la tibia y el peroné, devolviéndole la tibia a un perra y dándole el peroné a otro.





Salimos de allí guiadas por nuestro amigo el camaleón, nos despedimos de él y quedamos en volver otro día a visitarle. Volvimos a los jardines, nos pusimos a andar camino de casa y cuando nos dimos la vuelta vimos que los árboles seguían como siempre, bien plantados. Ya no había, ni hoyos, ni cuevas, ni nada, asi que acordamos no decir nada a nuestras familias, ni a los amigos pues iban a pensar que estábamos locas. Pero cuando alguien pasea a su perro de noche, siempre le aconsejamos que no se acerque a los árboles, porque puede que pase a ser la siguiente generación de cantantes helados.

FIN



UNA NOCHE EN ALTA MAR


Una noche en alta mar
Es perder la dignidad
Pero tus ojos azules
Tienen cierta gravedad.
Que me hipnotiza dormida
Sin dejarme reaccionar
Pero si lo pienso bien
No me quiero despertar.

Ya que si estoy dormida
Floto en la inmensidad
Somos dos polos opuestos
Como la guerra y la paz
Una pieza de mi puzle
Una gota de la mar
Un tic tac es un segundo
Y tu amor mi libertad

Es la guerra de dos mundos
Que nos quieren separar
Pero el cariño es más grande
Que la propia libertad

Hurgando tus pensamientos
Mirando la realidad
No te despiertes mi niña
No te quieras despertar
Que me gusta verte en calma
Para ver mi otra mitad

A 2000 pasos del suelo
Flotando en la inmensidad
Soñando que estoy dormida
Puedo la luna tocar
Pero con el beso todo
Volvió a la normalidad.



jueves, 2 de mayo de 2013

tu y yo

TÚ Y YO

Una larga despedida
En un beso se convierte
Acompáñame a la luna
Pero abrázame muy fuerte.

Pasemos por las estrellas
Formando constelaciones
El carro será la nuestra
Tú y yo 
Ya lo sabemos
Pues secretos no tenemos

Quería bailar un vals
Sobre una estrella fugaz
No quiero pedir deseos
Solo el amor verdadero

De puntillas por la vida
Hablando sin ser oída
Me siento como en la nada
Totalmente pérdida

Abrazemos lo que tenemos
Así no lo perderemos
Solo tus labios pueden
Besar lentamente los míos

Rosa a rosa
Beso a beso
Un corazón que late
Una poesía que escribes
Un beso se desvanece
Y en tus labios se deshace
Por un corazón que late
Un amor surge de nuevo

El DETECTIVE CORRUPTO

 DETECTIVE CORRUPTO



OBRA DE TEATRO ESCRITA POR: Rocío Gay Benítez el 2009

PROTAGONISTAS
GEMA: ALUMNA DE EL COLEGIO
ROCIO: ALUMNA DEL COLEGIO
CARMEN: JEFA DE ESTUDIOS
DETECTIVE

(Dos alumnas están hablando en el aula y una le recuerda que tienen que hacer un trabajo de naturales, deciden subir al laboratorio)


GEMA: Mira Rocío, ¿Qué es eso?


ROCIO: Eso es una mancha. Pero… tiene un color raro.


GEMA: Parece sangre. Pero… dejémonos de tonterías y vamos a avisar a Carmen de una vez.


(Corren a avisar a Carmen y le cuentan todo lo ocurrido, esta sube corriendo al aula). (Rocío se va 
a clase como si no pasara nada)

CARMEN: Haber, ¿Dónde está esa mancha?


ROCIO: Aquí, está aquí. (Señala con el dedo derecho la mancha)


CARMEN: Ahhhhhhhh... qué asco ¿eso es sangre? No creo, no puede ser.

GEMA: Tal vez sea un asesinato


CARMEN: ¡Niña no seas peliculera! ¿Cómo va a ocurrir un asesinato en el colegio?

GEMA: Pues según Rocío puede haber sido cualquier niño que de un ataque de locura se haya cargado a un profesor y luego haya escondido el cadáver, ó también puede ser que algún profesor cansado de algún niño le haya dado una ostia "sin querer" (porque yo no digo "Carmen que el profesor quisiera"), (como excusándose) y se haya "escogorciao" contra el suelo, lo que sería según Rocío un accidente, y, ante esta gran tragedia lo haya metido en un coche llevándolo a un hospital.

CARMEN: Si hombre, o a la Almudena. Me parece a mí que Rocío ve muchas películas, más le valdría estudiar los libros de texto y dejarse de novela negra.

GEMA: Hombre Carmen yo por si acaso llamaría a un detective.

CARMEN: Bueno no os preocupéis iros a casa y yo le llamaré

(AL DÍA SIGUIENTE)
DETECTIVE: Bueno, bueno, bueno… aquí ha tenido que ocurrir una gran tragedia.

CARMEN: Buahhhhh… tonterías.

GEMA: Agg… ¡qué horror!

DETECTIVE: Ha hecho usted muy bien en llamarme, (como echándose flores) porque estoy considerado uno de los mejores detectives del mundo, he venido desde México en cuando me ha llamado. Se perseguir una pista como un perro a una liebre. Yo encontraré al asesino, porque esto sin duda es un asesinato, claro que averiguarlo te va a salir bastante caro.

CARMEN: Pero… ¿muy caro?

DETECTIVE: No se, bastante para empezar ya me puede ir adelantando 3.000€.

GEMA: Pero… ¿eso no es mucho dinero?

CARMEN: Me parece un tanto exagerado, teniendo en cuenta que aún no ha hecho nada.

DETECTIVE: Bueno… déme 1.000 € para empezar.

(Carmen le da el dinero dentro de un saco, desganada, no se fía mucho)

DETECTIVE: Bien. Voy a empezar con el interrogatorio.
1º ¿ha faltado algún alumno a clase?

GEMA: No, ninguno

DETECTIVE: ¿Algún profesor?

CARMEN: Ninguno

DETECTIVE: En ese caso el muerto seria alguien que pasase por aquí.

GEMA: ¡Oiga que esto no es el Corte Inglés!

CARMEN: Bueno, entonces con su interrogatorio demuestra que no hay ningún muerto ni asesino.

DETECTIVE: Usted puede decir lo que quiera, pero esta sangre está gritando que aquí han rajado a alguien como a un cerdo.

GEMA: (se agacha con asco y toca la mancha) pues yo diría que esta sangre huele a frambuesa.

DETECTIVE: Buena pista. ¿la victima comía bocadillos de frambuesa o algo parecido?

GEMA: Si, claro, y usted se pincha con mortadela.

CARMEN: (se agacha a tocar la mancha) pero, pero si esto es mermelada de frambuesa.

DETECTIVE: Ya decía yo (como pensando) que tenía que haber comido muchos bocadillos de frambuesa.

CARMEN: Usted me parece a mí que no es ni detective ni nada que se le parezca.
Haber Gema ¿Quién ha traído mermelada al colegio estos días?

GEMA: Pues…pues…pues…

CARMEN: Pero arranca chica ¿Quién ha traído mermelada de frambuesa al colegio?

GEMA: es que… es que…

DETECTIVE: ¿Podría ser la cocinera? (levanta la mano derecha, el dedo hacia arriba, como si tuviera una idea) (mientras juega con el cubo de rubik)

CARMEN: Usted cállese que tiene de detective lo que yo de Angelina Jolie.

GEMA: Pues yo prefiero a Brad Pitt.

CARMEN: Bueno tú cállate y dime de una vez. ¿Quién ha traído la mermelada?

GEMA: es que… verás… Rocío…

(Flash Back, salen Gema y Rocío, a Rocío mientras le enseña el taro de mermelada y le cuenta como lo ha conseguido se le escurre de las manos y se le cae al suelo)

CARMEN: ¡Ya! Rocío tenía que ser.

GEMA: No, es que, verás, Rocío trajo un tarro de mermelada para que nos hiciésemos unas tostaditas en el recreo y me lo dijo que se le había caído al suelo, se ve que recogió los cristales pero se olvidó de la mancha.

(Flash Back, Gema me parece a mí que las tostadas van a tener que esperar un poco, al menos hasta mañana).

DETECTIVE: Lo que yo he dicho aquí ni asesinato ni ná.

CARMEN: Que te calles coño, detective corrupto y devuélveme mi dinero, que te he dado 1.000€, solo por hacernos perder el tiempo.

DETECTIVE: OH, qué pena, santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.

CARMEN: Muy bien a mí me ha costado mil euros, pero a ti Gema te va a costar limpiar la mancha.

GEMA: Y Rocío que, si ella es la más problemática de todos.

CARMEN: Tranquila Gema que Rocío…
Rocío va a hacer 1000 flexiones y 1000 abdominales, 0’50 céntimos cada una.

GEMA: Halaa… que poco y a mí me haces limpiar la mancha. ¡NO HAY DERECHO!

CARMEN: Tú cállate haber si vas a hacer el doble. ¡QUEJICA!.

DETECTIVE: Huy… huy…huy… me parece a mí que me voy a ir, a ver si me van a castigar a mí… (Piensa para sí mismo: yo me llevo el dinero, y así no me lo quita nadie) (Sale corriendo).

CARMEN: Ehhhhh… detective corrupto vuelva aquí. (Al ladrón).

GEMA: OYE OYE CORRUPTO VUELVA AQUÍ, QUE POR SU PUÑETERA CULPA NOS HAN CASTIGADO A NOSOTRAS, DEVUELVANOS EL DINERO. (Salen todos corriendo detrás de él).

FIN