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miércoles, 8 de mayo de 2013

HADAS



3º ESO

Esta es una historia que ocurrió hace años en un pueblecito de las afueras, llamado Armonía, en el vivía una niña de dieciséis años con su madre.
La niña se llamaba Tracia y desde los tres años deseaba con todas sus fuerzas, ser un hada o ninfa.
Una tarde al salir, para dirigirse a la casa de una amiga que vivía en la ciudad, tenía que coger el metro y cuando ya estaba en la estación en la que se debía bajar, el vagón se paro y se empezaron a romper todos los cristales.
De repente se oyó una voz que decía: Tranquila con nosotras estás a salvo, te juramos que no te pasara nada malo
Tracia, sobresaltada, se volvió bruscamente y preguntó:
-¿Quiénes sois vosotras? ¿Dónde estáis? ¿Qué queréis de mí?
Así como lo había dicho, unas hadas se le aparecieron y le dijeron:
-somos las hadas del vagón, pero ya quedamos muy pocas al igual que en los bosques ya que los humanos los están destrozando para hacer papel.
-¿y de dónde salís vosotras?
-Te lo contaremos, respondieron ellas.
Desde hace mucho tiempo las hadas hemos sido objeto de la curiosidad humana. Nuestros reinos se hallan por encima del horizonte o debajo de vuestros pies, nos encanta la música, al igual que con frecuencia nos gusta bailar juntas sobre la hierba, estos bailes pueden durar hasta siete años según nuestro calendario, que es igual que el vuestro. Pero lo que verdaderamente nos gusta, es hacer cabalgatas.
La monarquía que reina en nuestro país se asemeja mucho a vuestro sistema monárquico. Las hadas aristocráticas, comúnmente conocidas como hadas de Caballería o hadas Heroicas, pertenecen a cortes organizadas por reinas de las hadas y súbditas, como la corte Auxri Beltza del País Vasco o corte Sardana de la corte Catalana.

En estas cortes discurren los días en actividades aristocráticas como el arte del galanteo y la más impresionante de todas, la de cabalgar a lomos de unos hermosos caballos adornados con los colores de cada reino. A esta actividad se la denomina una cabalgata alada. Los caballos son ligeros como el viento, de cuello arqueado y largo, pecho ancho, con bellos penachos sobre su testuz y lazos de seda trenzados con delicadeza en sus crines, pero a diferencia de los vuestros tienen alas en sus costados.
La niña estaba asombrada, por todo lo que le estaban contando, y estas seguían narrando más historias.

-Nuestras costumbres son muy raras, las malas lenguas dicen que causamos enfermedades a los humanos, tales como el reumatismo, los calambres y las magulladuras, pero también los protegemos. Cuando están en peligro y nos necesitan allí estamos nosotras, y muchas veces hasta les curamos cuando están enfermos, está claro, que lo hacemos sin que ellos sepan que son nuestras manos las que los sanan.
-¡Vaya! ¡Pues por lo que estoy viendo yo no creo que seáis ni tan malas como dicen ni tan buenas como decís!
-Ya, y no lo somos porque los humanos cada vez creen menos en nosotras y existimos gracias a que niños como tú tienen fe. Sin embargo, antiguamente la gente pensaba que éramos malas y se protegían de nosotras de la forma más cruel:
Colgaban cuchillos en los umbrales de sus casas, llevaban clavos en los bolsillos, colgaban tijeras abiertas sobre las cunas de los recién nacidos, colocaba cintas rojas en las puertas de las entradas, colocaban fibras de lino en los pasillos, ponían los zapatos con la punta hacia fuera de la cama, y los más salvajes llegaban al extremo de poner cuchillos debajo de sus almohadas.

-Lo más triste es que nuestra actitud hacia los humanos siempre ha sido mucho mejor que la de los humanos hacia nosotras.
Fijamos unas normas de orden para los hogares que solemos visitar.

Nos gustan los seres humanos tan alegre como tú, y sentimos una especial simpatía y afecto por las parejas de enamorados.

Nos encanta que por las noches nos dejen alimento y vino para que comamos y calmemos nuestra sed, aunque te puedo decir que somos moderadas con ambas cosas.
A veces somos capaces de mostrarnos un poquito vengativas con la gente, aunque también somos las mayores bromistas del mundo.





 Bien te puedo decir que quien recibe las bromas de un hada no debe hablar de ellas, ya que nuestra ley exige que se mantenga el secreto.

Nadie debe saber que existimos en realidad y deben seguir pensando que somos el producto de una fantasía infantil.
Otra extraña singularidad nuestra es que si un mortal nos pide prestados utensilios o alimentos, y como gratitud nos devuelve más, estaríamos muy ofendidadas, puesto que no queremos que nos agradezcan lo que hacemos, porque es natural en nosotras hacerlo.

Cada siete años nuestro reino tiene que pagar un tributo al infierno; para el pago empleamos a los seres humanos. La forma más corriente, que tenemos es la de apoderarnos de un bebé y dejar en su lugar un sustituto de las hadas.
Este sustituto puede ser un elfo viejo y feo o incluso uno fabricado de madera que por encantamiento nuestro, parece una copia exacta del niño robado, mientras que al niño verdadero se le lleva a nuestro país para entregárselo al diablo, pero a este también le engañamos con otro muñeco, al que damos vida, y así poder devolver al niño sano y salvo a su familia.


-¿alguna vez habéis sido capturadas por nosotros los humanos?
-sí, nos han capturado, pero como somos capaces de desvanecernos aunque estuviéramos prisioneras, al no vernos piensan, que nos hemos escapado y podemos salir.
Ya sabes nosotras las hadas tenemos la capacidad de hacernos invisibles a los ojos de los mortales o resultar visibles cuando queremos que nos vean como es tu caso. La mayor parte de nuestras visiones se realizan al mediodía.

Las hadas tenemos muchos pasatiempos como puede ser hilar, tejer, construir. También cocinamos muy bien: hacemos mantequilla, fabricamos hermosos panes integrales, cogemos la leche de las ubres de la vaca para hacer sopas de pan y leche, y la miel nos encanta pero odiamos el pescado y la carne.

Nosotras las hadas convivimos con las Deidades de las aguas o también llamadas Ninfas, son las hadas que protegen el agua de los males que la rodean.

Tenemos flores que estamos seguras de que en tu mundo son muy conocidas.
El digital: toma su nombre de la gente menuda, porque las florecillas las usamos nosotras como sombreros y como guantes, tienen otros nombres como puede ser el dedal de los duendes o dedal de la monja.




Las Prímulas: hacen visible lo invisible y comértelas es un modo seguro de vernos, si se toca una roca de las hadas con el numero exacto de Prímulas en un ramillete, se abre el camino hacia el país de las hadas.


El pensamiento: amada tanto por nosotras como por el humano.
La Campánula: es la más poderosa de todas las flores del monte y es un lugar demasiado peligroso para un ser humano puesto que es donde nosotras hacemos los embrujos y encantamientos.
El Trébol de cuatro hojas: esta planta es muy difícil de encontrar porque nosotras las escondemos, por eso dicen que si encuentras uno tendrás mucha suerte y podrás romper todos los hechizos y encantamientos
A los seres humanos que se atreven a pasar delante de uno de nuestros árboles se les castiga de por vida.
El abedul: tiene un espíritu que se llama la mano blanca y que si te toca la cabeza te deja una señal que produce la locura, si te toca en el corazón te produce la muerte.
Las setas: son el asiento más cómodo, también las usamos de paraguas y hasta incluso de sombrero. Las que más nos gustan son los Níscalos por su dulce sabor y su textura suave.
-¡Pero que bien vivis! Dice Tracia
-Espera chiquilla ven un momento aquí, que no hemos acabado contigo todavía.

Se saca una Campánula, de un bolso hecho con una seta color roja con topitos blancos y dice:
-Querida Tracia, como te hemos visto tan atenta, y hemos notado que te apasiona nuestra historia, mis compañeras y yo hemos decidido que te mereces ser una de nosotras.
-¡Bien!, exclama Tracia, llevo desde los tres años esperando este momento.
-Muy bien, pues dicen que quien la sigue la consigue y tú lo has conseguido.
El hada le aproxima la Campánula al hombro y exclama:¡Yo te declaro HADA!
Pero cuando le va a poner la corona en la cabeza, una dulce voz la despierta.
-Tracia, vamos que hay que ir al cole. Tracia se levanta y exclama
“VAYA TODO ERA UN SUEÑO, QUE PENA”

Pero cuando mira la almohada ve una corona de flores y una cinta dorada con bordes plateados en la que ponía: Para Tracia el hada más joven de todo el universo.